EL SIDA ES CASO APARTE.

El SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es la enfermedad de transmisión sexual más letal de todos los tiempos.

VIH, MÁS QUE UN SÍNDROME

El agente que la produce es el virus de inmunodeficiencia humana 1 y 2, (VIH) el cual fue descubierto en 1981. Todos hemos escuchado hablar alguna vez del SIDA y hemos sido prevenidos por varios medios en cuanto a los peligros de este mal. Sin embargo el porcentaje de contagio es cada vez mayor en todo el mundo. Pese al temor generalizado en todos los países con respecto al VIH, son muchos los que aun están siendo contagiados y en parte es culpa de los mitos al respecto. Un ejemplo de la falsa información es que esta enfermedad solo la contraen los homosexuales, las prostitutas y los drogadictos que comparten agujas. Los casos de contagio registrados por todo el mundo muestran literalmente que cualquier persona que no tome las debidas precauciones puede ser infectada.

A diferencia de otras Enfermedades de Transmisión Sexual el SIDA no presenta síntomas durante los primeros años de contagio y aun es difícil su detección a través de examen médico durante los primeros meses de exposición al virus. Esto quiere decir que una persona puede haberse contagiado hace un mes, hacerse el examen de sangre hoy y aparentemente aparecerá como sana, sin embargo el virus está reproduciéndose por todo su cuerpo y puede contagiar a otros.

 

 

 

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE LA ENFERMEDAD

El VIH afecta el sistema inmunológico de los seres humanos, el cual se encarga de defender al cuerpo de bacterias, virus, hongos y demás agentes contaminantes. Esto significa que el organismo ya no podrá defenderse de microorganismos, los cuales pueden producir enfermedades desconocidas y sin tratamiento y por ende resultan ser mortales.

Todas las personas infectadas con el virus del VIH mueren en un promedio de 10 a 15 años después del contagio, aunque sus últimos años son traumáticos por la susceptibilidad a contraer cualquier enfermedad y la poca resistencia hacia afecciones comunes como la gripa.

EL PROBLEMA NO SOLO ES DE SALUD

La magnitud del problema va más haya de las aflicciones de salud y las diferentes enfermedades que se asocian a este mal. También debe considerarse el problema social que esto le produce a quienes se contagian.

Los enfermos de SIDA además de acarrear con la pesada carga de su “sentencia de muerte” también tienen que lidiar con el rechazo absoluto de la sociedad, amigos y aun el rechazo de su familia. Esto sin contar con la falta de motivación que aparece y la terminación psicológica de los sueños y metas que se tenían.

Las personas infectadas con el VIH también tienen derecho a una vida digna, a la aceptación y al amor, sin embargo son muchas las puertas que se cierran en este sentido.

 

 

No te imaginas como podría cambiar tu vida si te contagias con el SIDA. No hay muchas cosas que se comparen con esto. Un embarazo no deseado te puede traer felicidad a largo plazo, perder la virginidad con la persona equivocada te puede traer traumas sicológicos que con el pasar de los años habrás superado, pero el SIDA es para siempre.

 

TRANSMISIÓN Y PREVENCIÓN

El virus VIH se transmite a través del contacto sexual vaginal, oral o anal. También puede ser trasmitido por transfusión de sangre infectada. Puede ser transmitido de una madre a su hijo durante el embarazo o en el momento del parto, si la sangre infectada de esta toca alguna parte del bebe, además puede contagiarlo en la lactancia a través de la leche materna.

El virus del SIDA no entrará a nosotros con los cuidados necesarios entre ellos el de tener una verdadera sexualidad responsable. Sin embargo los riesgos por transfusión o contacto con sangre infectada están presentes y es necesario cuidarse en este sentido. A continuación describiremos algunas recomendaciones básicas para evitar el contagio:

1. Si tienes una vida sexual activa, entonces mantén un compañero (a) sexual estable; esto quiere decir que solo estarás íntimamente con una persona durante muchísimo tiempo o en lo posible toda la vida.

2. Si eres de los que cambia de pareja muy frecuentemente y con cada una de ellas tienes relaciones sexuales, tendrás un mayor riesgo de contagio. Procura mantener una pareja estable y utiliza el condón.

3. Si sospechas que tu pareja puede estar contagiada con el VIH o algún otro virus, entonces asegúrate que se realice un examen médico antes de comenzar a tener relaciones sexuales.

4. La utilización del condón durante el acto sexual minimiza el riesgo de contagio, sin embargo el método no es 100% seguro, debido a que este puede romperse y dejar pasar libremente el virus.

5. En lo posible no permitas el contacto con la sangre de otras personas.

6. No te confíes de la aparente “limpieza” de otras personas, pues recuerda que cualquiera podría estar infectado y no haberse dado cuenta, a pesar de no presentar manifestaciones físicas.

7. Evita compartir agujas u otro instrumento cortante como maquinas de afeitar; cuando vayas a la peluquería exige que las cuchillas (laminas para retocar el corte o barberas) que usarán contigo sean nuevas. Cuando te realices un arreglo de manos (manicure) o un arreglo de pies (pedicure) asegúrate que los instrumentos que usarán contigo sean esterilizados adecuadamente.

8. Si conoces a un enfermo de SIDA podrás interactuar con él (ella), hablar, tocar sus manos, su rostro y hasta darle besos, podrás usar los cubiertos que él uso y beber con los utensilios que bebió y no vas a contagiarte. No importa que los insectos que lo picaron luego te piquen a ti, no te vas a contagiar. Los cuidados que si debes tener en este caso son: no tocar su sangre, no tener relaciones sexuales con esta persona sin protección.