PREVENIR ES VIVIR INTENSAMENTE

El riesgo de contraer Enfermedades de Transmisión Sexual aumenta a medida que aumenta el número de compañeros sexuales.

 

¿DE QUÉ ME DEBO CUIDAR?

Hay situaciones de la vida que requieren más responsabilidad que otras, por ejemplo el conducir un vehículo; esto demanda un conocimiento adecuado de lo que se está haciendo y un conocimiento de las señales de tránsito y las normas viales. Tales señales no impiden que los autos se movilicen sino que pretenden evitar accidentes mientras lo están haciendo. De igual forma la sexualidad tiene pautas a seguir y requiere de cierto grado de responsabilidad para evitar que nos termine haciendo daño a nosotros o a quienes queremos.

 

En la actualidad los adolescentes comienzan a tener relaciones sexuales a más temprana edad, pero sin los cuidados que implica esta práctica como mantener una pareja estable, utilizar condón para evitar los embarazos no deseados o algunas enfermedades de transmisión sexual.

 

CONSEJOS PARA PREVENIR LAS ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL

1. Si tienes una vida sexual activa, entonces mantén un compañero (a) sexual estable; esto quiere decir que solo estarás íntimamente con una persona durante muchísimo tiempo o en lo posible toda la vida.

2. Si eres de los que cambia de pareja muy frecuentemente y con cada una de ellas tienes relaciones sexuales, tendrás un mayor riesgo de contagio. Procura mantener una pareja estable y utiliza el condón.

3. Si sospechas que tu pareja puede estar contagiada con el VIH o algún otro virus, entonces asegúrate que se realice un examen médico y acude con esta persona a una consulta médica, antes de comenzar a tener relaciones sexuales.

4. La utilización del condón durante el acto sexual minimiza el riesgo de contagio, sin embargo el método no es 100% seguro, debido a que este puede romperse o salirse y dejar pasar libremente los virus, bacterias, hongos y otros agentes causantes de enfermedades.

5. En lo posible no permitas el contacto con la sangre de otras personas.

 
 
 

6. No te confíes de la aparente “limpieza” de otras personas, pues recuerda que cualquiera podría estar infectado y no haberse dado cuenta, a pesar de no presentar manifestaciones físicas.

7. Evita compartir agujas u otro instrumento cortante como maquinas de afeitar; cuando vayas a la peluquería exige que las cuchillas (laminas para retocar el corte o barberas) que usarán contigo sean nuevas. Cuando te realices un arreglo de manos (manicure) o un arreglo de pies (pedicure) asegúrate que los instrumentos que usarán contigo sean esterilizados adecuadamente.

8. Si conoces a un enfermo de SIDA podrás interactuar con él(ella), hablar, tocar sus manos, su rostro y hasta darle besos, podrás usar los cubiertos que él uso y beber con los utensilios que bebió y no vas a contagiarte. No importa que los insectos que lo picaron luego te piquen a ti, no te vas a contagiar. Los cuidados que si debes tener en este caso son: no tocar su sangre, no tener relaciones sexuales con esta persona sin protección.

 

 

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