Coito interrumpido: Consiste en retirar el
pene de la vagina antes de que se produzca la eyaculación,
evitando así que el semen ingrese al conducto vaginal.
Este
método no es seguro pues antes de la eyaculación
se produce un líquido al interior del pene cuya función
es quitar la acidez de los conductos por donde ha pasado la
orina, para preservar los espermatozoides que saldrán
en el semen. Este líquido preeyaculatorio contiene una
mínima cantidad de espermatozoides, pero con la misma
capacidad de fecundar el óvulo femenino.
Este
método también tiene la desventaja de ser controlado
exclusivamente por el hombre, quien en ocasiones no logra detener
el avance de su semen y deja alguna pequeña cantidad
dentro de la vagina.
Coito durante
la menstruación: Otro de los mitos a cerca de
la sexualidad afirma que durante la menstruación no puede
haber embarazo. Esto no es del todo cierto ya que la ovulación
es un proceso impredecible y no se puede saber con precisión
en que momento se esta produciendo. Por eso, ni siquiera cuando
se tiene la menstruación se puede tener la seguridad
del cien por cien de que no se puede producir un embarazo.
Este
método resulta ser poco higiénico y puede producir
dolor e incomodidad a la mujer.
Lavados
vaginales después del coito: Consiste en limpiar
la vulva y la vagina con agua después del coito para
eliminar el semen que se deposita en ella tras la eyaculación.
Es
un método muy poco efectivo ya que el esperma puede llegar
rápidamente al cuello del útero donde la irrigación
no le alcanza, e incluso el chorro de agua puede facilitar “el
viaje” hacia el útero. |