El
cuerpo del útero está formado por:
-
Miometrio, fibras musculares que se contraen de manera involuntaria.
-
Endometrio, es el revestimiento mucoso del útero. Su espesor
varía durante el ciclo menstrual. En el caso de que no halla
fecundación, se elimina fuera del cuerpo a través
de la menstruación.
Trompas
de Falopio: Son dos estructuras en forma de tubo, delgadas
y situadas a ambos los lados del útero por encima de los
ovarios. La parte localizada más cerca del ovario se ensancha
presentando forma de embudo, sus bordes están dentados y
como abrazando al ovario. En el centro, donde se encuentra el orificio
de entrada a la trompa, existen numerosos pliegues mucosos recubiertos
de células que favorecen la progresión del óvulo.
En
el caso de que sea posible un embarazo será aquí donde
se produzca la fecundación. Su función es la de recoger
y transportar el óvulo permitiendo que éste pase del
ovario al útero.
Ovarios: Son dos estructuras abdominales aproximadamente
del tamaño de una almendra. Se encuentran a ambos lados del
útero suspendidos de unos ligamentos que los nutren y los
ponen en contacto con las trompas de Falopio. Su color es blanco
nacarado aunque según el momento del ciclo en el que se encuentren
pueden presentar un tono azulado o una superficie amarilla.
Están
formados por abundantes vasos sanguíneos y pequeñas
aglomeraciones de células o folículos que rodean a
los óvulos (célula reproductora femenina que se encuentra
en los ovarios). Desde el nacimiento hay alrededor de cuatrocientos
mil óvulos entre los dos ovarios De éstos, sólo
un número reducido (unos doscientos cincuenta mil) alcanzarán
la madurez e irán liberándose a lo largo de la vida
de la mujer hasta la menopausia, a través de la menstruación
una vez al mes.
Los
ovarios tienen dos funciones fundamentales:
-
La ovulación o secreción externa de óvulos.
-
La producción y secreción interna de foliculina y
hormonas (progesterona y testosterona)
Monte de Venus o Pubis: Se encuentra en la base
del abdomen, en la parte superior de la vulva y marca el comienzo
de los genitales externos. Está constituido por tejido adiposo
formando una especie de almohadilla y protegido por vello púbico.
Posee muchas terminaciones nerviosas y su estimulación por
frotamiento y/o presión puede resultar placentera.
Labios menores: Son dos pliegues verticales situados
por dentro de los labios mayores. Son más finos, rosados,
sin vello y rellenos de tejido esponjoso. Tienen un gran número
de terminaciones nerviosas y abundancia de pequeños vasos
sanguíneos. En su parte superior (encima del clítoris)
se unen formando el capuchón del clítoris o prepucio.
Generalmente uno es mayor que otro y su tamaño suele aumentar
con la edad. Protegen la entrada de la vagina y el meato urinario.
Su estimulación puede ser placentera.
Meato urinario: No es un órgano específicamente
sexual pero se localiza en la vulva. Es un orificio situado debajo
del clítoris y encima de la entrada vaginal, por donde sale
al exterior la orina.
Labios mayores: Son dos pliegues situados a ambos
lados de la vulva, parcialmente cubiertos de vello y formados por
tejido adiposo. Su cara interna, sin vello, está cubierta
por una mucosa rosada y glándulas sebáceas. La cara
externa, con vello, es más rugosa y está formada por
glándulas sudoríparas y sebáceas. Si no hay
excitación los labios mayores generalmente se encuentran
superpuestos, protegiendo la uretra y la vagina.
En la parte gruesa de los labios mayores, bordeando la entrada vaginal,
se encuentran las Glándulas de Bartolino que contribuyen
a la lubricación vaginal, secretando unas gotas de mucosidad
bastante espesa durante el proceso de excitación sexual.
Clítoris:
Se encuentra entre los labios mayores y menores. Está formado
por un cuerpo interno compuesto a su vez de dos cuerpos cavernosos
y uno esponjoso. Su parte visible llamada glande está situada
bajo el capuchón del clítoris. En él hay multitud
de terminaciones nerviosas (más que en ninguna otra parte
del cuerpo) y está formado por tejido eréctil. Ante
la estimulación, el clítoris sufre una erección
similar a la del pene, asomando fuera del capuchón que lo
cubre y experimentando cambios de tamaño y consistencia.
El tamaño y la apariencia del clítoris varía
de unas mujeres a otras sin que exista una relación directa
entre éste y el placer sexual. Su única función
es la de concentrar y acumular sensaciones sexuales y placer erótico.
Perineo: Es una región de la piel exenta
de vello que se extiende desde la parte inferior de los labios hasta
el ano. Contiene numerosas terminaciones nerviosas y es una zona
importante de estimulación sexual.
ÓRGANOS
GENITALES MASCULINOS
Testículos:
Situados en el interior del escroto, son unas glándulas ovoides
de color blanco azulado. Este órgano es el productor de espermatozoides
y posee además una función hormonal dando lugar a
la testosterona, interviniendo en el desarrollo corporal y psíquico
masculino. A partir de la pubertad, los testículos del varón
producen continuamente espermatozoides, esta producción se
debilita con el curso de los años y puede variar por causas
como la fatiga, la ansiedad, enfermedades, etc.
Conductos Deferentes: Van desde el epidídimo
hasta las vesículas seminales, a la altura de éstas
últimas el conducto deferente se ensancha de modo considerable
y forma lo que se conoce como ampolla deferente. La función
del conducto es asegurar la progresión de los espermatozoides
hacia la uretra, a su vez, la ampolla deferente almacena los espermatozoides
en el intervalo entre eyaculaciones.
Próstata: Es un órgano glandular
con forma de castaña que rodea el cuello de la vejiga y una
porción de la uretra. Empieza a desarrollarse en la pubertad
aumentando su tamaño. Si este es excesivo se puede producir
una compresión en la uretra que se traduce en dificultades
para orinar e incluso disfunciones en la erección y la eyaculación,
fundamentalmente en la tercera edad. Su función es segregar
las sustancias (calcio, ácido cítrico, etc) que formarán
el semen.
El
semen (del lat. Semen: semilla), es un liquido blanquecino y espeso
que contiene normalmente espermatozoides producidos por los testículos
(entre 60 y 100 millones por centímetro cúbico), secreciones
del epidídimo, de las vesículas seminales y de la
próstata. La producción de semen es continua, si no
se evacua por coito o masturbación se expulsa automáticamente
durante las poluciones nocturnas (eyaculaciones durante el sueño).
Uretra:
Es el conducto que lleva la orina desde la vejiga hasta el meato
uretral y el semen del conducto eyaculador hasta el exterior (eyaculación).
Debido a que el varón no puede expulsar orina y semen al
mismo tiempo existen unas válvulas que cierran o abren una
de las dos vías. La Eyaculación es la expulsión
del semen por el meato uretral gracias a una serie de contracciones
involuntarias. Las primeras son muy intensas decreciendo paulatinamente
en intensidad y frecuencia hasta desaparecer.
Epidídimo: Es un pequeño cuerpo grisáceo
situado en la parte superior del testículo. Su terminación
se prolonga por un canalillo muy fino y muy largo llamado conducto
deferente. La función del epidídimo es almacenar los
espermatozoides producidos en los testículos, seleccionándolos
y aportándoles sustancias nutritivas.
Vesículas
Seminales: Antiguos estudios anatómicos indicaban
erróneamente que los espermatozoides se acumulaban en ellas,
de ahí viene su nombre. Realmente la función de estas
glándulas no es el almacenamiento de esperma, sino el aporte
de sustancias como fructosa y otros nutrientes que se segregan en
el conducto eyaculador, cuya función es estimular el movimiento
de los espermatozoides y protegerlos. El conducto eyaculador es
el nombre que recibe el conducto deferente desde la vesícula
seminal hasta la uretra.
Glándulas
de Cowper: Están situadas debajo de la próstata.
Su función es segregar un líquido que neutraliza los
residuos de la acidez normal de la orina existentes en la uretra,
preparando así el paso del semen. Antes de la eyaculación
aparece este líquido, denominado preeyaculatorio, que puede
contener espermatozoides.
Escroto:
Es la bolsa externa que contiene los testículos. Está
dividida en dos mitades desiguales, la izquierda suele descender
más abajo que la derecha. La piel del escroto es muy sensible
y se contrae (los testículos se elevan contra el perineo)
bajo la acción del frío, en el transcurso del coito,
etc. Su función es mantener a los testículos a temperatura
inferior a la del resto del cuerpo para que los espermatozoides
producidos en ellos puedan madurar.
Perineo:
Es una región de la piel exenta de vello que se extiende
desde el escroto hasta el ano. Contiene numerosas terminaciones
nerviosas y es una zona importante de estimulación sexual.
Pene: Esta compuesto de raíz, cuerpo y glande.
La raíz y el cuerpo están constituidos por tejidos
eréctiles que bajo el influjo del sistema nervioso, aumentan
de tamaño, grosor y dureza debido al flujo de sangre que
reciben. Esto es lo que se denomina erección, que se puede
producir por estímulos de distintas clases y a través
contactos voluntarios o involuntarios.
El
glande es la punta del pene. Está cubierta por el prepucio
(pliegue de la piel del pene) y posee muchas terminaciones nerviosas.
En él se encuentra el orificio de la uretra. El prepucio
es elástico y está sujeto a la parte inferior del
glande por el frenillo. Cuando el pene esta en erección el
glande queda al descubierto. |