ANATOMÍA DE LA SEXUALIDAD

Nuestro cuerpo es una “máquina viva” con un diseño inteligente. Los órganos sexuales son un sistema complejo que no se limitan a la reproducción exclusivamente.

MUCHO MAS QUE REPRODUCCIÓN

Nuestro cuerpo es una “máquina viva” con un diseño inteligente. Cada una de sus partes cumple una función específica y necesaria para la vida. Una de esas importantes funciones es la sexualidad y esta tiene a su servicio una serie de órganos internos y externos que también juegan un papel único y útil. A continuación haremos una breve descripción de estos órganos y su función:

 

ÓRGANOS GENITALES FEMENINOS

Vagina: Es un órgano muscular con una gran capacidad de contracción y expansión, formado por dos paredes elásticas que normalmente se encuentran juntas. Comienza en la entrada vaginal y finaliza en el cuello del útero. Está dotada de una flora microbiana que la protege contra gérmenes y sus paredes están cubiertas de mucosidad, fundamental en la lubricación vaginal.

En el interior de la vagina se encuentra el denominado Punto G. Éste fue descrito por primera vez por el Doctor Granfenberg y de ahí viene su nombre. Hace referencia a una zona de aproximadamente un centímetro situada en la parte anterior de la vagina.

Útero o Matriz: Es un órgano hueco de estructura muscular situado detrás de la vejiga. Tiene el tamaño de un puño cerrado y forma de pera invertida, presentando así dos partes diferenciadas, cuerpo del útero (parte más ancha)y cuello o cervix (parte más estrecha). La principal función del útero es la de nutrir y contener al embrión y al feto durante su desarrollo.

El cuerpo del útero está formado por:

- Miometrio, fibras musculares que se contraen de manera involuntaria.

- Endometrio, es el revestimiento mucoso del útero. Su espesor varía durante el ciclo menstrual. En el caso de que no halla fecundación, se elimina fuera del cuerpo a través de la menstruación.

Trompas de Falopio: Son dos estructuras en forma de tubo, delgadas y situadas a ambos los lados del útero por encima de los ovarios. La parte localizada más cerca del ovario se ensancha presentando forma de embudo, sus bordes están dentados y como abrazando al ovario. En el centro, donde se encuentra el orificio de entrada a la trompa, existen numerosos pliegues mucosos recubiertos de células que favorecen la progresión del óvulo.

En el caso de que sea posible un embarazo será aquí donde se produzca la fecundación. Su función es la de recoger y transportar el óvulo permitiendo que éste pase del ovario al útero.

Ovarios: Son dos estructuras abdominales aproximadamente del tamaño de una almendra. Se encuentran a ambos lados del útero suspendidos de unos ligamentos que los nutren y los ponen en contacto con las trompas de Falopio. Su color es blanco nacarado aunque según el momento del ciclo en el que se encuentren pueden presentar un tono azulado o una superficie amarilla.

Están formados por abundantes vasos sanguíneos y pequeñas aglomeraciones de células o folículos que rodean a los óvulos (célula reproductora femenina que se encuentra en los ovarios). Desde el nacimiento hay alrededor de cuatrocientos mil óvulos entre los dos ovarios De éstos, sólo un número reducido (unos doscientos cincuenta mil) alcanzarán la madurez e irán liberándose a lo largo de la vida de la mujer hasta la menopausia, a través de la menstruación una vez al mes.

Los ovarios tienen dos funciones fundamentales:

- La ovulación o secreción externa de óvulos.

- La producción y secreción interna de foliculina y hormonas (progesterona y testosterona)

Monte de Venus o Pubis: Se encuentra en la base del abdomen, en la parte superior de la vulva y marca el comienzo de los genitales externos. Está constituido por tejido adiposo formando una especie de almohadilla y protegido por vello púbico. Posee muchas terminaciones nerviosas y su estimulación por frotamiento y/o presión puede resultar placentera.

Labios menores: Son dos pliegues verticales situados por dentro de los labios mayores. Son más finos, rosados, sin vello y rellenos de tejido esponjoso. Tienen un gran número de terminaciones nerviosas y abundancia de pequeños vasos sanguíneos. En su parte superior (encima del clítoris) se unen formando el capuchón del clítoris o prepucio. Generalmente uno es mayor que otro y su tamaño suele aumentar con la edad. Protegen la entrada de la vagina y el meato urinario. Su estimulación puede ser placentera.

Meato urinario: No es un órgano específicamente sexual pero se localiza en la vulva. Es un orificio situado debajo del clítoris y encima de la entrada vaginal, por donde sale al exterior la orina.

Labios mayores: Son dos pliegues situados a ambos lados de la vulva, parcialmente cubiertos de vello y formados por tejido adiposo. Su cara interna, sin vello, está cubierta por una mucosa rosada y glándulas sebáceas. La cara externa, con vello, es más rugosa y está formada por glándulas sudoríparas y sebáceas. Si no hay excitación los labios mayores generalmente se encuentran superpuestos, protegiendo la uretra y la vagina.

En la parte gruesa de los labios mayores, bordeando la entrada vaginal, se encuentran las Glándulas de Bartolino que contribuyen a la lubricación vaginal, secretando unas gotas de mucosidad bastante espesa durante el proceso de excitación sexual.

Clítoris: Se encuentra entre los labios mayores y menores. Está formado por un cuerpo interno compuesto a su vez de dos cuerpos cavernosos y uno esponjoso. Su parte visible llamada glande está situada bajo el capuchón del clítoris. En él hay multitud de terminaciones nerviosas (más que en ninguna otra parte del cuerpo) y está formado por tejido eréctil. Ante la estimulación, el clítoris sufre una erección similar a la del pene, asomando fuera del capuchón que lo cubre y experimentando cambios de tamaño y consistencia.

El tamaño y la apariencia del clítoris varía de unas mujeres a otras sin que exista una relación directa entre éste y el placer sexual. Su única función es la de concentrar y acumular sensaciones sexuales y placer erótico.

Perineo: Es una región de la piel exenta de vello que se extiende desde la parte inferior de los labios hasta el ano. Contiene numerosas terminaciones nerviosas y es una zona importante de estimulación sexual.

ÓRGANOS GENITALES MASCULINOS

Testículos: Situados en el interior del escroto, son unas glándulas ovoides de color blanco azulado. Este órgano es el productor de espermatozoides y posee además una función hormonal dando lugar a la testosterona, interviniendo en el desarrollo corporal y psíquico masculino. A partir de la pubertad, los testículos del varón producen continuamente espermatozoides, esta producción se debilita con el curso de los años y puede variar por causas como la fatiga, la ansiedad, enfermedades, etc.

Conductos Deferentes: Van desde el epidídimo hasta las vesículas seminales, a la altura de éstas últimas el conducto deferente se ensancha de modo considerable y forma lo que se conoce como ampolla deferente. La función del conducto es asegurar la progresión de los espermatozoides hacia la uretra, a su vez, la ampolla deferente almacena los espermatozoides en el intervalo entre eyaculaciones.

Próstata: Es un órgano glandular con forma de castaña que rodea el cuello de la vejiga y una porción de la uretra. Empieza a desarrollarse en la pubertad aumentando su tamaño. Si este es excesivo se puede producir una compresión en la uretra que se traduce en dificultades para orinar e incluso disfunciones en la erección y la eyaculación, fundamentalmente en la tercera edad. Su función es segregar las sustancias (calcio, ácido cítrico, etc) que formarán el semen.

El semen (del lat. Semen: semilla), es un liquido blanquecino y espeso que contiene normalmente espermatozoides producidos por los testículos (entre 60 y 100 millones por centímetro cúbico), secreciones del epidídimo, de las vesículas seminales y de la próstata. La producción de semen es continua, si no se evacua por coito o masturbación se expulsa automáticamente durante las poluciones nocturnas (eyaculaciones durante el sueño).

Uretra: Es el conducto que lleva la orina desde la vejiga hasta el meato uretral y el semen del conducto eyaculador hasta el exterior (eyaculación). Debido a que el varón no puede expulsar orina y semen al mismo tiempo existen unas válvulas que cierran o abren una de las dos vías. La Eyaculación es la expulsión del semen por el meato uretral gracias a una serie de contracciones involuntarias. Las primeras son muy intensas decreciendo paulatinamente en intensidad y frecuencia hasta desaparecer.

Epidídimo: Es un pequeño cuerpo grisáceo situado en la parte superior del testículo. Su terminación se prolonga por un canalillo muy fino y muy largo llamado conducto deferente. La función del epidídimo es almacenar los espermatozoides producidos en los testículos, seleccionándolos y aportándoles sustancias nutritivas.

Vesículas Seminales: Antiguos estudios anatómicos indicaban erróneamente que los espermatozoides se acumulaban en ellas, de ahí viene su nombre. Realmente la función de estas glándulas no es el almacenamiento de esperma, sino el aporte de sustancias como fructosa y otros nutrientes que se segregan en el conducto eyaculador, cuya función es estimular el movimiento de los espermatozoides y protegerlos. El conducto eyaculador es el nombre que recibe el conducto deferente desde la vesícula seminal hasta la uretra.

Glándulas de Cowper: Están situadas debajo de la próstata. Su función es segregar un líquido que neutraliza los residuos de la acidez normal de la orina existentes en la uretra, preparando así el paso del semen. Antes de la eyaculación aparece este líquido, denominado preeyaculatorio, que puede contener espermatozoides.

Escroto: Es la bolsa externa que contiene los testículos. Está dividida en dos mitades desiguales, la izquierda suele descender más abajo que la derecha. La piel del escroto es muy sensible y se contrae (los testículos se elevan contra el perineo) bajo la acción del frío, en el transcurso del coito, etc. Su función es mantener a los testículos a temperatura inferior a la del resto del cuerpo para que los espermatozoides producidos en ellos puedan madurar.

Perineo: Es una región de la piel exenta de vello que se extiende desde el escroto hasta el ano. Contiene numerosas terminaciones nerviosas y es una zona importante de estimulación sexual.

Pene: Esta compuesto de raíz, cuerpo y glande. La raíz y el cuerpo están constituidos por tejidos eréctiles que bajo el influjo del sistema nervioso, aumentan de tamaño, grosor y dureza debido al flujo de sangre que reciben. Esto es lo que se denomina erección, que se puede producir por estímulos de distintas clases y a través contactos voluntarios o involuntarios.

El glande es la punta del pene. Está cubierta por el prepucio (pliegue de la piel del pene) y posee muchas terminaciones nerviosas. En él se encuentra el orificio de la uretra. El prepucio es elástico y está sujeto a la parte inferior del glande por el frenillo. Cuando el pene esta en erección el glande queda al descubierto.