ABORTO

Cuando se produce un embarazo no deseado, la solución errónea que en ocasiones llega a la mente de los afectados es el aborto. De esta forma supuestamente se acaba el problema, pues no habrá nuevas responsabilidades y aparentemente se evitaran los obstáculos para cumplir los sueños; erróneamente se piensa que el aborto evitará un problema social o familiar a quien lo practica. Sin embargo los problemas secundarios que produce tienen repercusión en la salud física y sobre todo en el aspecto emocional.

 

 

Cuando los adolescentes y en general cualquier persona incurre en esta práctica, no se imagina realmente en que lío se está metiendo. Muchas de las parejas que han tomado esta decisión y sobre todo las mujeres, experimentan un arrepentimiento que las lleva a pensar que hubiera sido preferible continuar con su embarazo a pesar de todas las complicaciones que este les hubiera podido generar. ¿Cuál es la razón?

Lo que se esconde detrás de un aborto:

Un aborto es una intervención extremadamente delicada a un proceso natural. Durante el embarazo, todo el cuerpo de la madre se prepara para el crecimiento del feto dentro de su vientre y se producen cambios en la capa interna del útero, la cual puede resultar muy afectada durante el aborto. La afección puede producirle inflamación y si esta es acompañada de una infección, será necesario retirar el útero para salvar la vida de la persona. Un aborto también puede producir esterilidad, además de múltiples infecciones, debido a las malas condiciones de higiene en los lugares para esta práctica.

En el aspecto psicológico, la persona que se practicó el aborto experimentará una carga emocional negativa, que la acompañará por muchos años. El sentido de culpa por haber cegado una vida, la incertidumbre por saber cómo hubieran sido las cosas con su hijo, el conflicto moral y una autoestima baja, son algunas de las cosas que le siguen a un aborto.

 

 

 

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